viernes, 5 de junio de 2015

ONU Mujeres: La mujer y el medio ambiente

A medida que se prolonga el debate sobre la respuesta a los desafíos climáticos, el nivel del mar sigue aumentando y el cambio climático provoca destrucción en todo el mundo. Entre las personas más afectadas se hallan las mujeres, puesto que recogen agua, pescan o cultivan tierras afectadas por inundaciones.

Durante el embarazo y la maternidad, su salud se encuentra en mayor riesgo. Mientras tanto, su voz suele ser la última a la que se presta atención en la planificación y la gestión ambientales. Asimismo, disponen de menos acceso a tierras y recursos productivos.

Este año, declarado por las Naciones Unidas como el Año Internacional de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, el tema del Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio) es “Alza tu voz, no el nivel del mar”. Aquí observamos cómo las mujeres pueden marcar la diferencia y cómo lo hacen. Si bien no siempre se les reconoce, las mujeres desempeñan un papel esencial en garantizar la protección de ecosistemas frágiles, la capacidad de las familias para sobrevivir a los desastres naturales y la gestión justa, eficiente y sostenible de los recursos naturales. Aunque las mujeres han demostrado sus capacidades para gestionar los recursos naturales y adaptarse al cambio climático, con frecuencia sus aportaciones son menospreciadas o infravaloradas.

La mujer y el medio ambiente es una de las 12 esferas de especial preocupación identificadas en la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing adoptada por las y los líderes mundiales en el marco de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer que tuvo lugar en 1995. La Plataforma señalaba tres objetivos estratégicos que exigían la actuación de los gobiernos en relación con el medio ambiente. Dichos objetivos incluían la participación activa de las mujeres en todos los niveles de adopción de decisiones sobre el medio ambiente, la integración de sus preocupaciones y sus perspectivas en políticas y programas, y el establecimiento de métodos de evaluación de la repercusión de las políticas de desarrollo y ambientales en las mujeres.

Casi 20 años después, las mujeres están realizando grandes progresos y los gobiernos recurren cada vez más a su experiencia y liderazgo cuando deben adoptar decisiones importantes relativas al medio ambiente. Aun así, todavía queda mucho por hacer para apoyar el papel de la mujer en la toma de decisiones y la garantía de un futuro mejor para todas y todos. Con esta finalidad, las Naciones Unidas se esfuerzan por situar a las mujeres a la vanguardia del desarrollo sostenible y en los esfuerzos de la lucha contra los efectos del cambio climático.

Casi 20 años después, las mujeres están realizando grandes progresos y los gobiernos recurren cada vez más a su experiencia y liderazgo cuando deben adoptar decisiones importantes relativas al medio ambiente. Aun así, todavía queda mucho por hacer para apoyar el papel de la mujer en la toma de decisiones y la garantía de un futuro mejor para todas y todos. Con esta finalidad, las Naciones Unidas se esfuerzan por situar a las mujeres a la vanguardia del desarrollo sostenible y en los esfuerzos de la lucha contra los efectos del cambio climático.

DATOS RÁPIDOS
  • Unos 2500 millones de personas —las dos terceras partes de las cuales viven en Asia, y la cuarta parte en África subsahariana— todavía usan instalaciones de saneamiento no mejoradas y 748 millones de personas carecen de agua limpia.
  • Si lo piensas, eso es una proporción considerable de la población mundial (de más de 7 mil millones de personas, por si lo dudabas).
  • Pero hay más: Las mujeres y las niñas se ven afectadas de modo desproporcionado.
  • ¿Por qué? Las distancias que recorren para conseguir agua, especialmente en zonas sin protección, y la falta de retretes seguros y privados vuelven a las mujeres y las niñas más vulnerables a la violencia. Esto también puede ser un obstáculo a la educación de las niñas y les quita tiempo que podrían dedicar a actividades generadoras de ingresos.
  • Las mujeres y las niñas también soportan la mayor carga de la recogida de agua en los países en desarrollo. De hecho, un análisis de 25 países en África subsahariana reveló que el 71 por ciento de las personas que recogen agua en la región son mujeres y niñas, y que en un solo día las mujeres colectivamente dedican unos 16 millones de horas a ir a buscar agua (en comparación: los hombres, 6 millones de horas).
  • Hicimos las cuentas: 1 millón de horas = 114 años = ¡más de un siglo! Ahora bien, eso multiplicado por 16… ¡¿QUÉ?!
  • La próxima vez que te sirvas un vaso de agua o vayas al sanitario, recuerda:
  • Las soluciones de desarrollo sostenible pueden mejorar las vidas de las mujeres y las niñas sustancialmente.
  • ¿Qué esperas? Cuidemos el medio ambiente. Empoderando a las mujeres / Empoderando a la humanidad / ¡Imagínalo!

Fuentes: